El agente responde con tu tarifario, registra a cada cliente, reengancha al que no compró, factura y te manda los números cada semana. Y una persona responde por que todo eso funcione.
Lo que te responde ahí es el producto, con nuestro propio catálogo. Sin registro, sin demo agendada.
Si tu agencia es vos y tu WhatsApp, el agente gratuito de Meta te alcanza, y te lo decimos antes de que pierdas tiempo.
Esto es para agencias y operadores con tres o más personas atendiendo WhatsApp e Instagram, con un tarifario que cambia, con temporada, y con consultas que hoy quedan sin responder de noche, los fines de semana o en el idioma del pasajero. Ahí el problema no es responder: es lo que pasa después de responder.
El agente ofrece sólo lo que está en tu catálogo, con tus condiciones de cambio, cancelación y cuotas. Si no lo tiene, dice que no lo tiene y lo pasa a una persona.
Si alguien preguntó en marzo por Bariloche y vuelve en julio, el agente y tu equipo saben quién es, qué le mostraron y por qué frenó. Venga por WhatsApp, Instagram o la web.
Al que dijo «lo pienso» se lo vuelve a contactar solo, a los días, con lo que había pedido. A tu base se le mandan las salidas de temporada, con baja en un toque.
La reserva cerrada sale con factura electrónica sin salir del chat ni volver a cargar nada.
Cada lunes, un correo: cuántos consultaron, cuántos resolvió el agente solo, cuántos pidieron hablar con alguien, qué preguntaron y qué no pudimos responder.
Puesta en marcha en español, una reunión al mes, tiempo de respuesta escrito en el contrato. Y si un día dejamos de trabajar juntos, te quedás con todo funcionando.
Una conversación, sin acceso a tu WhatsApp: te preguntamos cómo atienden hoy (cuántas consultas llegan, a qué hora, cuántas quedan sin responder, qué preguntan) y te decimos, por escrito, cuántas ventas quedan en el camino y qué haría el agente con ellas. Sin cargo, te quedás con el documento.
El agente sobre tu tarifario en un canal, tu bandeja unificada y un tablero que compara el antes y el después. USD 1.200 a 1.800; la mitad se descuenta si seguís.
Todos los canales, seguimientos, campañas, facturación, reportes y una persona a cargo. Cuota mensual previsible, con el costo de mensajería de WhatsApp estimado y topeado por adelantado.
El WhatsApp y el chat de esta página los atiende el agente con nuestro propio catálogo, todos los días, desde hace meses. Preguntale lo que le preguntarías a un vendedor: qué incluye, cuánto sale, qué pasa si cambio la fecha. Y después pedile hablar con una persona, para ver cómo deriva.
Estimación (día 0) → piloto (30 días) → puesta en marcha de todos los canales (dos semanas) → operación mensual con una reunión al mes y un correo cada lunes.
No en el sentido de «respuestas armadas». El agente entiende lo que le preguntan, responde desde tu tarifario y, cuando no puede, lo dice y lo pasa a una persona. Lo que no hace es inventar: si un paquete no está en tu catálogo, no existe.
No. Les saca lo repetitivo y lo que llega fuera de horario; cuando alguien quiere hablar con una persona, la conversación les llega etiquetada y con el contexto.
Se prueba contra un banco de preguntas de agencia antes de salir, y cada semana leés en el correo qué no pudo responder. Lo que falla se corrige en el tarifario o en las reglas, no en el aire.
Están en tu propia instalación, no en una nube compartida con otros clientes. Detalle en la página técnica.
Te quedás con la instalación funcionando y con tus datos. Está en el contrato.